Guía del Cabello
Cuidados: haz que duren el doble
Una extensión de pelo natural no recibe grasa del cuero cabelludo, así que toda su hidratación depende de ti. Con esta rutina, nuestras clientas alargan la vida útil de sus extensiones hasta el doble:
Lavado
- Champú sin sulfatos y agua templada, siempre con el pelo en vertical (en la ducha, nunca «amasado» en el lavabo).
- Mascarilla hidratante de medios a puntas una vez por semana; evita la raíz y las zonas de unión.
- Seca presionando con toalla, sin frotar, y deja secar al aire siempre que puedas.
Cepillado y noche
- Cepilla de puntas a raíz, sujetando el mechón, dos veces al día con cepillo de púas suaves.
- Duerme con trenza floja y coletero de seda; la fricción nocturna es la primera causa de enredos.
- Nunca te acuestes con las extensiones húmedas.
Calor, sol y piscina
- Protector térmico siempre; plancha por debajo de 180 °C.
- En piscina o mar, llévalas recogidas y aclara con agua dulce después: el cloro y la sal resecan la fibra.
Señal de aviso: si las puntas empiezan a apelmazarse, adelanta la mascarilla semanal y reduce el calor. Ese es el momento de actuar, no de sustituir.